Estonia: lo que todos deberíamos imitar de sus estrategias de enseñanza digital

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La pandemia del coronavirus llegó este 2020 y nos tomó a todos por sorpresa. Allí, los sistemas médicos, económicos y educativos del mundo fueron los primeros en recibir los golpes más fuertes. Ahora, los países se mueven con la intención de recuperarse y, mientras tanto, Estonia ya disfruta de las ventajas de sus programas de enseñanza digital. ¿Cómo logró este país evitar la crisis en el sector educativo?

Inversión a largo plazo

Cuando la pandemia del coronavirus atacó, mientras otros países europeos como Inglaterra tuvieron que cerrar sus escuelas sin ningún plan de respaldo, el país báltico estaba más que listo. Esto debido a que, por décadas, Estonia se ha encargado de crear un sistema digital con el que sustentar todas sus actividades, incluidas aquellas relacionadas con la enseñanza digital.

Desde los noventa, la nación báltica ha estado gestando programas para desarrollar las habilidades digitales en su población. Igualmente, han construido infraestructuras que permiten el flujo de internet de alta velocidad por todo su territorio.

Para el 2001, el país se convirtió en uno de los primeros en reconocer el acceso a internet como un derecho humano. Pero, incluso antes de esto, sus acciones ya estaban encaminadas a un futuro donde este fuera alcanzable para todos sus ciudadanos.

 

Enseñanza digital: una realidad en Estonia mucho antes del COVID-19

Específicamente en el caso del sector educativo, Estonia ha trabajado para que la enseñanza digital sea una normalidad. Por este motivo, cuando la pandemia inició, sus estudiantes ya contaban con acceso a herramientas como laptops y tablets; mientras que los profesores ya manejaban estrategias para educar con la tecnología como protagonista. En pocas palabras, mientras el resto del mundo luchaba para dar el salto al estilo de aprendizaje digital, Estonia ya estaba allí.

Taavi Kreitsmann, profesor y director de la primaria privada Tartu Erakool, ha comentado a The Guardian que este periodo de pandemia “no ha sido pan comido”. Sin embargo, sí admite que “(…) en muchos sentidos [en Estonia] definitivamente estamos en una situación más afortunada que otros”.

En gran medida, esto se ha debido a lo recalcado por la directora del departamento de relaciones internacionales de Estonia, Laura Limperk-Kütaru, quien ha comentado que:

“Para nosotros, esta transformación a la educación a distancia no fue algo nuevo”.

Construyendo un Estado digital

Efectivamente, la Tartu Erakool es una institución privada, por lo que podría creerse que se trata de la excepción a la regla. Sin embargo, en Estonia esto no es así, ya que la nación ha luchado por normalizar la enseñanza digital a través de la construcción de todo un Estado virtual.

Como uno de los mejores ejemplos de esto, nos encontramos con el proyecto Tiigrihüpe (salto del tigre) iniciado en 1997, solo 6 años después de la independencia de Estonia. En este programa, se planteaba la construcción de una infraestructura que permitiera acceso a internet y a computadoras funcionales a las escuelas. Igualmente, se complementó esto con en proceso de capacitación para que los docentes se acoplaran a los procesos de enseñanza digital.

Por otra parte, elementos como Opiq y eKool ambas plataformas creadas para facilitar el para el aprendizaje digital, también se han unido con el tiempo a la red de apoyo que Estonia ha creado para favorecer el sector educativo de su país. La primera de estas se trata de una biblioteca virtual de acceso público y la segunda es un espacio donde profesores, alumnos y representantes pueden mantenerse conectados y en contacto.

Facilitando el acceso a la tecnología

Incluso ahora, en Estonia no todos los estudiantes tienen acceso a equipos electrónicos propios. Sin embargo, las estrategias creadas por los “tecnólogos educativos” han permitido que en estos casos las propias escuelas puedan interceder y facilitar las herramientas electrónicas a sus usuarios.

Gracias a esto, en la situación actual “los maestros en las escuelas pudieron llegar a casi todos los niños”, según comenta Limperk-Kütaru. Además, incluso ha acotado que, “o hemos visto mucha diferencia con otros años” en el área educativa. De hecho, en Estonia ya había días en los que el aprendizaje digital era lo normal y los niños se quedaban en casa. Por lo que, al momento del dar el salto, para muchos se sintió como otro día más de escuela.

Estonia: la nueva estrella del ámbito educativo y el aprendizaje digital

En la actualidad, los sistemas de enseñanza digital de Estonia están llevando al país a superar incluso a Finlandia, la nación con el mejor sistema educativo del mundo. De hecho, en las últimas pruebas internacionales de Pisa, la nación báltica llegó a superar a la finlandesa.

The Guardian consultó sobre esta particularidad a Andreas Schleicher, director de educación y habilidades de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y uno de los supervisores de las pruebas internacionales de Pisa. Ante la pregunta, Schleicher reflexionó sobre el desempeño actual de Estonia y comentó:

“La diferencia clave es que los maestros y líderes escolares en Estonia están acostumbrados a trabajar como diseñadores de entornos de aprendizaje innovadores y tienen una gran flexibilidad sobre cómo configurar mejor las personas, los espacios, la tecnología y los tiempos en su respectivo contexto”.

Sobre todo en medio de la situación actual, esta forma de pensar es una ventaja que hace la diferencia.

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