Carta póstuma a mi amigo Jorge Tejeda

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Carta póstuma a mi amigo Jorge Tejeda

 

En este espacio voy a reflejar un pensamiento personal y tratar de representar lo que nuestro grupo de trabajo de la Fundación Centro Iberoamericano de Asuntos Públicos y Empresariales (CIAPE) del cual formaste parte y hoy sentimos el dolor de tu repentino deceso, constituyéndose como una gran pérdida para nuestra discusión.

Conocí tu trabajo desde cerca a partir de que me invitaron a participar en el programa radial “buenos días domingo”, instancia conducida por don Hugo Ajenjo, como panel estábamos juntos para discutir temas cotidianos de la realidad país y comunal. Menciono este hecho porque resulta un hito importante donde pude conocerte y apreciar tu trayectoria como persona y como un gran funcionario público, desde ese entonces concebimos una amistad que perduró hasta el día de tu lamentable partida.

Tus sabios concejos en materia personal me ayudaron a transitar en la administración pública y en mi labor docente con mayor firmeza, debido a que siempre encontré respuestas coherentes y cargadas de sabiduría que sirvieron para comenzar una insipiente incursión en mi formación política, la cual pudiste transmitirme con un gran sentido crítico, pero a la vez ético a través de tus posturas, resaltando como eje transversal la importancia de la biodiversidad, de la democracia y la justicia social.

Amigo Jorge, nos atrevimos a impulsar temáticas para influir de alguna manera en la sociedad osornina y sus alrededores, colocando en la mesa temáticas ciudadanas presentes en diferente ámbitos, entrevistando a diversas personalidades del mundo político, social y económico a nivel local y nacional. En esas tertulias siempre trataste con gran respeto a las personas entrevistadas, sabiendo hacer las preguntas correctas para extraer lo medular de una conversación, dejando a los invitados siempre sorprendidos, porque en tu carisma y humildad que caracterizaban tu personalidad nunca fueron en contra de tus principios.

Tu trayectoria como un “hombre social” quedará como testimonio de un ser humano que en todo momento defendió su pueblo, puso temas que muchos no se atrevían a plantearlos públicamente, ocupando un impresionante lenguaje simple, que demostraba tu sabiduría desde la vivencia por sobre la experiencia, haciendo saber el sentir ciudadano que se tradujo en una constante preocupación por temas tan relevantes para la ciudadanía, prueba de ello fue es la última frase que dejaste en la red social de Twiter, donde planteaste: “Hablamos de cambio climático, de utilización de energías renovables, pero mientras empresas irresponsables sigan contaminando nuestro recursos hídricos, no lograremos avanzar. Ayer fue el Río Damas, Hoy el Estero Cuinco. Ambos tributarios del río Rahue”, esto representa simplemente tu pensamiento que es de esperar sea escuchado para resguardar la supervivencia de los ciudadanos.

En estos últimos años el posicionamiento de tu nombre para ser candidato a Alcalde de Osorno se transformó en una carta potente para llegar a cumplir este anhelo, lo cual fue construyéndose con la participación de muchas personas, representantes de organizaciones y tus amigos. Me duele pensar que hoy ya no estás para llevar a cabo un sueño colectivo de transformar la ciudad en un ente más justo y solidario, que son dos palabras que podrían reflejar tu pasión por ser la primera autoridad. Más que un afán político personal, siempre diste a entender que tu trabajo territorial en la comuna de Osorno se centraba en recoger las necesidades de muchas personas para construir un “mejor vivir”, en eso estábamos, trabajando mucha gente que creyó en tus propuestas por la pasión que demostraste, pero que el destino cambió drásticamente esta mirada, pero ten por seguro que seguiremos tu lema de campaña “contigo somos más”.

Sin lugar a dudas, uno de los grandes legados que nos dejaras estará dado por tu fuerte compromiso con la función pública, lo cual pudiste desarrollar desde tu pensamiento, tu discurso y por tus actos, demostrando una consecuencia que dignificó a tu persona y con ello a tus pares, pese a que muchas veces trataron de denigrarte, siempre fuiste digno y valiente sin contestar de la misma manera, eso te hizo grande y admirable. Esto no puede quedar solamente entre quienes supimos valorar tu valiosa presencia desde muy cerca, esto lo deben conocer las futuras generaciones, porque toda la construcción de tu discurso estuvo en el sentir, el decir y el hacer, con tropiezos como cualquier ser humano, pero persistiendo con una mirada crítica y constructiva.

El año pasado te invité a formar parte del Conversatorio Latinoamericano organizado por la Fundación CIAPE, contando con la participantes de representantes de diferentes países, con el fin de analizar y discutir desde una mirada “Global a lo Local” temas que han transformado nuestro país en los últimos años. En esta instancia tus aportes fueron fundamentales para enriquecer la discusión. En conjunto los integrantes del Conversatorio supieron apreciar la calidad de persona que eras, entregando tus conocimientos y experiencias para la construcción de un mejor país, por eso agradezco tu disposición para involucrarte y apoyar diferentes iniciativas, por eso ten presente que dejaste una huella imborrable que honraremos en tu nombre.

Tus preocupaciones, serán relevadas en este espacio y es de esperar que nos puedas escuchar en donde te encuentres, tu llamado fue muy temprano, porque te quedaban muchas cosas por hacer, pero la fragilidad de la vida terrenal es así, no podemos ir contra natura.

Finalmente quiero decirte “hasta pronto amigo Jorge”, desde CIAPE apreciamos y reconocemos la huella imborrable que dejaste y esteremos honrando tu valiosa presencia para mostrarle al mundo lo grande que fuiste.



Guido Asencio Gallardo

Fundación CIAPE




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