La sospecha

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La sospecha

[…escrito a comienzos de abril, 2020, pero sospecho que hoy aun está vigente…]

Reflexiones en torno a un artículo de Giorgio Agamben.

El 26 de febrero de 2020, Giorgio Agamben en artículo publicado en Quodlibet.it se refería a la pandemia provocada por COVID-19 como “L’invenzione di un’epidemia[1], a comienzos de abril cuando todos los medios de comunicación nos invaden de información, datos, mapas, imágenes, de lo cruento y voraz que se comporta el virus y su contagio, en lo que es probablemente la primera pandemia de la globalización. Donde uno de los países más golpeados es la tierra natal del filósofo –Italia. Nos preguntamos si acaso su juicio habrá sido precipitado, si acaso esta vez habrá errado el tiro o acaso al contrario, apunta a lo correcto y la pandemia, con todo su manto cruel solo es un artefacto desde el cual golpear un objetivo mucho más esquivo y brutal, que no nos destruye biológicamente sino socialmente.

¿Qué es una sospecha?

Una pregunta bastante razonable es aquella que inquiere acerca del porqué apuntamos esta reflexión a la sospecha y no a la confianza si –a fin de cuentas– la sospecha se funda en una falta de confianza. Vale decir entonces que es una cuestión de énfasis, dado que la confianza como un valor general se ha deslavado poco a poco desde los muros de la sociedad, donde instituciones que alguna vez fueron pilares de la cultura occidental han caído como fichas de dominó, una tras una, solo queda la sospecha…

La sospecha, este acto y efecto de sospechar como define la RAE, es aquello que nos permite “imaginar algo por conjeturas fundadas en apariencias o indicios”, nos lleva a “desconfiar de algo o de alguien”, a “considerar a alguien como posible autor de un delito o una falta”. En todas sus acepciones conforman la trama que teje un manto de desconfianza sobre acciones de un tercero. La sospecha socava los cimientos de la confianza, la desacredita. No la enfrenta, …la corroe. Se presume que un sujeto ha cometido un delito, como inculpado es sometido a juicio, pero en el proceso no hay evidencia de su inocencia, pero tampoco hay pruebas que lo inculpen. Queda libre, es finalmente inocente. Sin embargo, sobre él cae un manto de sospecha…

[1] La invención de una epidemia en: https://www.quodlibet.it/giorgio-agamben-l-invenzione-di-un-epidemia [revisado 01/04/20]

 
 

Roberto Jijena

https://orcid.org/0000-0001-9567-4275

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